Doña Silvia Chapay, “tesoro humano vivo” de Corrientes

Corrientes, 03 de setiembre de 2013

BISNIETA DE UNO DE LOS FUNDADORES DE LORETO

 

A sus 93 años aún contempla el paisaje que cobijó a sus antepasados. Atesora en su memoria a los niños que ayudó a nacer y sus recetas caseras para curar diversas dolencias. La Cámara de Diputados y Senadores la distinguieron con un galardón fijado por la Unesco para homenajear a personas que son reservorios del patrimonio cultural inmaterial.

 

El próximo sábado, en el marco de las actividades por el 196º aniversario de Loreto, entregarán una placa a doña María Silvia Chapay, quien fue declarada por la Legislatura Provincial como “ciudadana ilustre y tesoro humano vivo”. Con pasos lentos, ella aún transita las calles de una comunidad de la cual, uno de sus fundadores, fue su bisabuelo Blas Chapay.

Nació el 25 de noviembre de 1919 y a lo largo de sus vida logró superar los distintos obstáculos que surgieron en su camino. A los nueve años, sufrió la pérdida de su mamá lo que la obligó a dejar de ir a la escuela para ocuparse de sus hermanos, mientras su papá trabajaba. “En ese entonces ellos vivían en una zona rural conocida como Colonia Banco donde el maestro era un hombre que era abogado, de apellido Ubeda. Ella lo recuerda con afecto porque dice que el siempre les decía que mientras él viviera nadie iba a poder sacar el colegio ni a las 60 familias que habitaban allí. Y cada vez que había un intento de desalojarlos, porque ese lugar -por deudas del propietario de las tierras estaba embargado- Ubeda viajaba a Corrientes, donde precisamente se ve que realizaba gestiones para proteger a las pobladores que eran peones en realidad.


Luego, cuando falleció ese señor, lamentablemente debieron dejar ese lugar y se trasladaron a un sitio más cercano al área urbana de Loreto, Itá Paso, contó a El Litoral Miguel Ojeda, uno de los miembros de la asociación “Nuestra Señora de la Candelaria”, entidad que precisamente fue quien planteó junto a la museologa Silvia Ríos, la inquietud a la diputada Sonia López para declarar a doña Silvia Chapay “tesoro humano vivo”.
Una distinción fijada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) para aquellas personas que “poseen en sumo grado los conocimientos y técnicas necesarias para interpretar o recrear determinados elementos del patrimonio cultural inmaterial”.

Oración y recetas
Doña Silvia, como la conocen en el pueblo, se casó pero no tuvo descendientes. Sin embargo, se encargó de criar a un sobrino, Narciso Aguirre, con quien vive actualmente en una humilde vivienda por la calle Mario Bofill sin número.
Allí transcurren sus días y quienes la conocen aseguran que se alegra cuando van a visitarla y le preguntan sobre el pasado. Es que son muchos los recuerdos que tiene para relatar. Aquellos años en los que ofició de partera y también se ocupó de curar con remedios caseros diferentes dolencias.
“Si bien comenzó a tener problemas en la visión, está muy bien de salud y camina bien inclusive”, afirmó Ojeda, quien comentó que cada vez que a la abuela le preguntan cuál es el secreto para estar bien, ella responde: “la oración, me encomiendo a Dios antes de levantarme y de acostarme”.

“Ella tiene mucho para compartir y transmitir, por eso inclusive un grupo de estudiantes del nivel secundario la entrevistaron. Es un honor tener a Doña Silvia entre nosotros”, concluyó Miguel Ojeda en diálogo con El Litoral.

Fuente: http://www.ellitoral.com.ar/es/articulo/272538