Blas Chapay

Fue sacristan de la iglesia de Loreto, primer maestro, alcalde primero, secretario de cabildo, progenitor de una numerable descendencia.

Don Blás Chapay nació en Corpus, en 1791; era hijo de Don Exidio Chapay y de su segunda mujer, Doña Máxima Oquendá. Su padre era cacique principal de una de los cuarenta y cuatro cacicazgos con que contaba Corpus, que a la época de su nacimiento ya tenía reducida a la mitad de su población si la comparamos con los casi 4.600 almas que la componían al tiempo de la expulsión de los jesuitas.
Su madre, Doña Máxima era hermana o prima de Don Sebastián Oquendá, Corregidor de Corpus al momento de la expulsión y de destacada actuación en la fundación del nuevo pueblo de indios guayanás nombrado San Francisco de Paula.
Siendo el cacicazgo una instirución hereditaria, a la muerte de su padre lo sucederá como cacique el primogénito, su hermanastro Don Juan José.
Como vemos, pertenecía a esa pequeña élite o nobleza que conformaba la familia de los caciques. Estos, a partir de la Real Cédula del 12 de marzo de 1697, habían sido declarados Hidalgos de Castilla, con derecho a aspirar a los distintos cargos en los cabildos indígenas, y el 21 de febrero de 1725 una segunda célula confirmó esta prerrogativa, eximiéndolos del tributo y otorgándoles el título de Don, entre otras cosas.

Resulta evidente que por condiciones y nacimiento recibió una esmerada educación, la cual le permitió leer con fluidez y escribir correctamente y con hermosa caligrafía el castellano, habilitándolo de esta manera para el desempeño de destacados cargos civiles.
Un documento de fines de 1813 nos indica que ya para esa fecha ejercía el cargo de Secretario del cabildo de Corpus, función que seguirá desempeñando en 1816, lo que comprobamos cuando el 25 de setiembre el cabildo de Corpus se notifica de la circular del 3 de setiembre por la cual Andrés Artigas solicitaba a los distintos cabildos misioneros azufre para instalar una fábrica de pólvora en concepción. En 1817 lo vemos participar con su familia del éxodo misionero ya descripto.

En 1827 San Miguel y Loreto se incorporan definitivamente a la provincia de Corrientes, mediante el pacto del 9 de octubre suscripto por los representantes de dichos pueblos y el gobierno correntino. A raíz del mismo, en el empadronamiento efectuado el 26 de noviembreen el pueblo de Loreto, lo tenemos a Don Blás Chapay desempeñando el cargo de Alcalde Primero del Cabildo.
En el padrón de 1831 ya no lo encontramos como Secretario de Cabildo, cargo para el que es reelecto en 1832, aunque figurando como escribano, y en 1841 aparece suscribiendo el padrón como Juez Comicionado de los naturales.
Según se lo recuerda, era de talla más bien pequeña, como la de la generalidad de los guaraníes; algo delgado, cabeza chica, tez cobriza, bigotes y barbas escasas, pelo lacio, con una cabellera que trenzaba y dejaba caer a sus espaldas hasta la cintura. Sencillo en su forma de vestir, era agudo y sutil, de pequeños ojos, y se cuenta que no siempre podía dominar su genio.

Don Blás Chapay es recordado en Loreto como el primer maestro que tuvo la localidad. Sus actuales descendientes nos acercan al respecto una ocurrente faceta de su personalidad: no le gustaba enseñar a las mujeres; siempre solía repetir: "Las mujeres leen y escriben solamente para picardías".
Vivió muchos años y fué progenitor de una numerosa descendencia. Casado con Florentina Arapú, sus hijos fueron: Juana de Dios, nacida en 1824, María Antonia en 1826 y Santiago en 1827; con Lorenza Abañee su -segunda esposa-, sus hijos fueron: Andrea, nacida en 1836, Tiburcio en 1839, luego Eustaquio, Gabino, Narcisa, María Nieve y Ana nacida en 1868. De esta última es descendiente Don Eudes Evedio, quien supo brindarnos la hospitalidad abierta de nuestros hombres de campo, proclive al diálogo y a rememorar orgulloso las vivencias de su singular y dastacado antepasado.
Mensión especial merece su madre, lúcida anciana que guarda como precioso tesoro en el altar familiar, junto a otras antiguas imágenes religiosas, una puerta de sagrario y un pequeño San Blás, resto de lo que la familia transportó desde el largo peregrinar de 1817.
El 10 de diciembre, día de la virgen de Loreto, cuando se saca en proseción la hermosa talla misionera, Patrona de la población, la misma es acompañada en cada oportunidad por diversas imágenes religiosas misioneras, que distintas familias conservan y que forman parte del tesoro artístico-religioso de los pueblos misioneros que dieron orígen a la población; reiterándose cada año una tradición cristiana que denota claramente su orígen misionero, aunque hoy sean escasos los vecinos que, como los Chapay coservan su apellido guaraní.

GENEALOGIA DE LA FAMILIA CHAPAY 

- FUENTES:
Padrones Corpus
1759-1777 - Archivo General de la Nación - IX - 17 - 6 - 3 - 
1784 - Ibídem
1796 - Archivo General de Asunción - N.E. - 96 - 97 - 98 -
1799 - Archivo General de la Nación - IX - 18 - 2 - 2 -
Padrones Loreto
1829 - 1831 y 1841 - Archivo General de Corrientes - Censos -


Autor: 
Prof JORGE FRANCISCO MACHON
Jardín América - Misiones